El pastoreo en la sierra de Aralar

El pastoreo en la sierra de Aralar es muy importante desde tiempos prehistóricos. Actualmente la actividad pastoril se mantiene, no se reduce, gracias a la comercialización del queso y a las ayudas públicas a la ganadería de montaña.

El ganado lanar, del que se explota la leche, la lana y la carne, sigue practicándose mediante un sistema tradicional de pastoreo. Un relevante número de majadas o bordas pastoriles repartidas por toda la sierra, escoltadas por un rebaño de ovejas "latxa" y muchas veces también por ganado tanto equino como vacuno, dan fe de ello.

Los rebaños permanecen en los prados de las zonas elevadas de la sierra todo el verano. Con la llegada del otoño y la bajada de la temperatura, pastores y ganado descienden para encontrar un clima más agradable.

La explotación de los pastos en las zonas altas de la sierra de Aralar, tanto del sector navarro como del guipuzcoano, no tiene carácter privado, está gestionada por las mancomunidades Erregenea-Realengo y Enirio-Aralar respectivamente. La primera entidad la integran los siguientes municipios: Abaltzisketa, Altzaga, Amezketa, Arama, Ataun, Baliarrain, Beasain, Gaintza, Ikaztegieta, Itsasondo, Lazkao, Legorreta, Ordizia, Orendain y Zaldibia; la segunda la componen Arbizu, Arribe, Atallu, Arruazu, Azkarate , Betelu, Errazkin, Etxarri-Aranaz, Gaintza, Ihabar, Intza, Irañeta, Hiriberri/Villanueva, Lakuntza, Lizarraga, Lizarragabengoa, Dorrao/Torrano, Unanu y Uztegi

Hoy, el sistema de pastoreo de montaña esta considerado como modélico por muchos países europeos; una forma de aprovechar los recursos naturales totalmente compatible con la naturaleza.

Restos megalíticos y majadas

No es una casualidad que la ubicación de muchas de las majadas, también conocidas como "saroi", esté cerca de algún yacimiento megalítico. Este emplazamiento es una prueba de que los constructores de los monumentos prehistóricos fueron los primeros pastores de la sierra en aprovechar los pastos de estos bellos parajes.

Las majadas, los restos megalíticos y las ovejas, junto con las montañas y los bosques, forman parte del paisaje natural de la sierra de Aralar, no se puede concebir sin ninguno de estos elementos. Esta combinación, ubicada siempre en los más bellos rincones, nos brinda el panorama espectacular que caracteriza al macizo.

Juegos de los pastores

Los antiguos pastores de Aralar han practicado diversas modalidades de juegos en estas montañas:

  • Saltarri: Consistía en saltar el menhir tumbado de Saltarri, más de 3,25 m, con los pies juntos y sin tomar impulso. Muy pocos lo conseguían.
  • Probaarrie: La finalidad de este entretenimiento era levantar una roca de unos 50 kg con las dos manos y sin que tocara el cuerpo. La piedra desapareció, se rompió en pedazos.
  • Pelota. Los antiguos pastores jugaban larguísimos partidos de pelota en improvisados campos trazados con la azada, conocidos como "pelotaleku". Un juego parecido al tenis actual pero sin red ni raquetas. Las pelotas se fabricaban con vísceras de las ovejas.